Tu marca eres TÚ

¿Qué haces para brillar?

Una palabra que hemos escuchado por mucho tiempo, especialmente en el negocio del marketing, es precisamente “marca”.

Consultando el término en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), entre otras definiciones, destacan las siguientes:

“Señal que se hace o se pone el alguien o algo, para distinguirlo, o para denotar calidad o pertenencia”

“Señal o huella que no se borra con facilidad”

Análogamente, se usa la expresión “de marca” para explicar que algo es sobresaliente en su línea.

Josh Moritz, experto en campañas interactivas y mercadotecnia, define la marca como “una percepción significativa de un producto, servicio o hasta de ti mismo –ya sea buena, mala o indiferente- que los mercadólogos quieren que la gente crea, en base a lo que piensan que ven, escuchan, huelen, prueban y generalmente sienten respecto a otros a su alrededor”

La American Marketing Association la define como “un nombre, término, diseño, símbolo o alguna otra característica que identifique el bien o servicio de un vendedor y lo que lo diferencie de otros vendedores”

Y es que precisamente de eso se trata ser tu propia marca, es decir, comprender cuáles son los atributos (habilidades, valores y pasiones) que te hacen único, y emplear esos atributos para diferenciarte de los competidores y de tus pares.

En este sentido, la marca personal consiste en comunicar de modo claro la promesa de valor única que ofrecemos a nuestra empresa, nuestros clientes e incluso nuestra familia, es decir, a la sociedad.

Tu marca personal es tu estilo de ser y hacer. Porque tu marca eres tú, gestionar tu marca personal te conducirá a lograr tus sueños.

Para definir tu marca es conveniente que te hagas las siguientes preguntas:
• ¿Qué me define?
• ¿Cuál es mi objetivo?
• ¿Qué aporto?
• ¿Qué me motiva?
• ¿Dónde y cuándo me veo en unos años?
• ¿Por qué tienen que elegirme a mí?, ¿En qué soy diferente?
Tal y como lo describe la escritora Neus Arqués en su manual: “Y tú, ¿qué marca eres?”, las marcas ya no se limitan a comunicar los beneficios de determinados productos o servicios. Hoy miramos el mundo con ojos de consumidores; asociamos lugares, personas y cosas con determinados valores, en función de los cuales decidimos si nos interesan o no. De este modo nos formamos una imagen del otro. Nuestra marca nos permite singularizarnos a los ojos de los demás.

Es importante distinguir que la marca personal no es igual a la reputación. Mi marca personal se basa en los valores que yo percibo en mí y en la manera en que creo que debo transmitirlos. Mi reputación depende de lo que otros piensen de mí.

La marca personal busca precisamente alinear las 3 percepciones que conforman nuestra reputación:
• Como yo me veo.
• Como los demás me ven.
• Como yo creo que los demás me ven.
Los procesos de creación de marca personal se construyen desde dentro, no desde fuera. ¿Por qué? Nuestra marca sólo brillará en la medida en que estemos transmitiendo valores auténticos, no fingidos.

No se trata de pretender ser otro, sino de mostrar quienes somos. Se trata de alcanzar nuestras metas profesionales gracias a ser como somos y no a pesar de ello.

Es conveniente que te preguntes cada día: ¿Qué estoy haciendo para mejorar mi marca?

Y recuerda: el único experto en gestionar tu marca personal eres TÚ mismo.

Gestiona tu talento. TÚ eres la marca.

Y tú: ¿qué haces para brillar?

Ingeniero Mecánico y TSU en Química/Gestión de Proyectos / Coordinación de Sistemas Integrados de Gestión / Auditor Interno / Docente Universitario.

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